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Fire Starter - Parte 4

  • 15 dic 2019
  • 10 Min. de lectura

Actualizado: 24 mar 2020

Naota escuchó un pitido desgarrador en sus oíros y sintió como su cuerpo se separaba del suelo. Su cuerpo flotaba en el aire, justo como antes.

Y lo siguiente es…

Como esperaba, los cuernos estallaron la pañoleta y quedaron expuestos, largos y gruesos, uno al frente y otro detrás de su cabeza. No, Naota ya sabía que realmente no eran cuernos. Como las protuberancias salían de dos partes de su cabeza, predijo que se trataba de dos robots.

Como supuso, las protuberancias crecieron gradualmente: primero un dedo, luego una mano y después un brazo entero.

¡No aquí, no ahora!

Al igual que la vez anterior, los objetos hacían sentir que todo a su alrededor se había paralizado. No sentía dolor en su cuerpo.

Naota se había preparado para que pasara esto. Ya había experimentado la sensación de tener un corazón en la frente. Pensó que, si todavía había cosas en su cabeza, quería que salieran pronto. Sin embargo, no quería que sucediera justo en ese momento y lugar.

Si la cosa salía, quería que saliera en donde nadie lo viera. Sabía que el robot emergente podría ser un problema. Si no se trataba de un robot inofensivo como Canti, sino algo como el brazo de la otra vez, podría ser fatal que apareciera en un lugar inapropiado.

- ¡Ew!

Escucho la exclamación de asco de Mamimi a través del pitido en sus oídos.

Mamimi retrocedió instintivamente y miró a Naota estupefacta. Era natural, la última vez se había desmayado y no recordaba nada. No era sorpresivo que se asustara al ver aquel evento por primera vez.

¿Por qué tuvo que pasar con Mamimi mirando? o ¿acaso pasó justo porque Mamimi está acá?

Luego de salir de la cabeza de Naota, era obvio que ambos objetos eran parte de otra mano robótica, del mismo estilo que el brazo anterior. No había error, se trataba del resto del robot de la vez pasada.

¡Corre Mamimi, es peligroso! quería gritar Naota no le salían las palabras. Mamimi continuó congelada en su lugar, estupefacta.

Canti seguía de pie donde estaba, mirando lo que pasaba.

El cuerpo del robot salió mientras Naota flotaba. Que una enorme pieza de maquinaria saliera de la pequeña cabeza de Naota era una escena increíblemente grotesca.

El nuevo robot era gigante, tenía forma humana y era más grande que Canti, medía unos 270 centímetros. Comparado con las proporciones delgadas de Canti, este nuevo robot tenía un cuerpo grueso y fornido. Aunque humanoide, sería más apropiado decir que su forma era más parecida a la de un luchador de sumo que a la de una persona normal.

Sus brazos eran raros, el derecho parecía un manipulador que había aparecido la vez anterior, el izquierdo, por su parte, solo era similar del codo hacia arriba, de ahí hacia abajo había un brazo desproporcionadamente pequeño. Esa extremidad más pequeña contrastaba con la firmeza y el grosor del brazo derecho. A causa de esta discordancia, la silueta del robot recordaba la forma de un cangrejo.

El extraño brazo izquierdo probablemente era un remplazo de emergencia para la parte que había cortado Canti.

El robot detectó a Canti con los sensores de movimiento en su cabeza con forma ocular. El robot gigante comenzó a rugir, haciendo temblar todo su cuerpo. Lo más probable es que estuviera encantado por su oportunidad de venganza.

También se podía ver el logo de MM en ese robot.

***

En la fábrica MM de Mabase, el servidor central comenzó a recibir reportes de la batalla.

«MMR clase [J]. Rh apareció en Mabase. 19:57.

MMR clase [K].001 ATOMSK es detectado a poca distancia. 19:57.

[K] ATOMSK no reacciona. 19:57.

RH, al no recibir respuestas, no reconoce mérito en capturarlo, solicita permiso para ejecutar el plan de destrucción. 19:57.

Permiso concedido. 19:57.

Comienza la batalla. 19:57.

RH, Buena suerte en la ejecución de la estrategia de batalla. 19:57.»

***

El gigante robot parecía preparado para comenzar una pelea con Canti.

Sin embargo, sus pies no se movían. Por alguna razón, un pie del robot seguía dentro de la cabeza de Naota y no lo podía sacar.

- ¡Aahg!

Con mucho dolor, Naota se agarró la frente tratando de sacarse el robot de dentro. Como si hubiera pisado una bolsa de basura, el robot levantó su pie y lo sacudió hasta que lanzo a Naota lejos.

Naota cayó en el patio escolar gritando. Afortunadamente, la fuerza antigravedad que generó el robot no se había disipado por completo, lo que facilitó el impacto y Naota escapo sin huesos rotos, sano y salvo, podríamos decir.

Gracias a dios, pensó Naota por un instante. Sin embargo, su alivio fue prematuro, al instante siguiente lo golpeó una motocicleta y salió volando.

- ¡Waaah!

- ¡Takkun! – gritó Haruko al frenar.

Naota murmuraba. Aunque había escapado ileso de los accidentes, uno tras otro, habían dejado huella en su estado mental.

Haruko enfrentó el nuevo robot furiosa, olvidando por completo que fue ella la que había atropellado a Naota, y le gruño - ¡mira lo que le hiciste a Takkun!

El robot gigante asumió una postura de combate como respuesta y, con su mano derecha, golpeo a Canti.

Canti colapso con un fuerte sonido metálico.

La diferencia de tamaño entre los dos robots era tanta que el impacto se asemejaba a un camión arrollando una bicicleta. El robot de un brazo superaba a Canti por mucho en cuanto a fuerza bruta respecta.

Pisoteando a Canti, el robot gigante parecía disfrutar su venganza.

«¿Qué te parece eso [K].001 ATOMSK? La última vez fue descuidado y deje que me destruyeras el brazo izquierdo, pero en una pelea justa no eres rival para mí.»

Canti permaneció completamente inmóvil, en el piso. No tenía ganas de pelear y permaneció acostado, pasivo.

Mamimi gritó.

Había estado atónita hasta que, finalmente, se forzó a aceptar la espeluznante realidad que ocurría frente a ella. Mirando al aterrador robot de un solo brazo, colapso como si fuera una muñeca rota.

Un demonio – es el diablo de Endsville. Lo enojé por intentar quemar el pueblo y ahora está aquí…

El demonio de un brazo agarró una de las piernas de Canti, lo zarandeó y lo arrojó contra el piso. Todo el movimiento fue una secuencia de combate muy bien ejecutada.

El cuerpo de Canti se estrelló a pocos pasos de donde estaba Mamimi.

El robot de un brazo ignoró a los espectadores. Ostentaba una maldad unidireccional. Tal vez acabaría con ellos al terminar con Canti.

- ¡Mamimi!

Cuando recobró el control de su cuerpo, Naota corrió hacia Mamimi negándose a pensar en cualquier otra cosa.

Era la peor situación posible. El robot de su cabeza iba a herir a Mamimi. No había forma de que lo fuera a permitir.

- ¡Uwaaaah! – Haruko, con la guitarra en la mano, encendió un generador manual en la parte trasera del instrumento. Buscaba golpear al robot de un brazo.

El robot agarró la guitarra con su mano.

La guitarra de Haruko brilló, del lugar que tocaba el robot comenzaron a salir chispas blancas y azules. Quizá, durante el intercambio, otra batalla ocurría simultáneamente en alguna dimensión que no podía ser vista por los ojos humanos. El robot bloqueó desesperadamente la guitarra que Haruko empujaba hacia él.

Parecía que Haruko Haruhara realmente no era una chica común.

Mientras el robot se protegía de Haruko, Continuaba golpeando a Canti por la espalda. El aire se distorsionó y toda el área se llenó de una vibración inquietante.

De pronto, Canti crujió y se hundió en el suelo.

Fue como si un pie invisible hubiera aplastado la espalda de Canti. Al parecer, el robot enemigo había utilizado algún tipo de maquinaria médica como arma.

En la ciencia médica, la terapia de oxigeno hiperbático es un tratamiento en que los pacientes son puestos dentro de un ambiente de alta presión para cambiar los niveles de oxígeno en su sangre. Parecía que ese robot estaba equipado con una unidad de cambio de presión con la que podría incrementar la presión del airea voluntad. El cuerpo de Canti fue atacado repetidamente por choques precisos de alta presión, parecía que le hubieran disparado por todo el cuerpo. El ataque fue despiadado.

Naota y Mamimi se aterraban más con cada grito y crujido de Canti. Mamimi temblaba en los brazos de Naota, incapaz de moverse. Los ataques del violento robot de un brazo pronto serían dirigidos hacia ellos.

No puedo soportar esto por más tiempo.

Naota no podía hacer nada más que sostener a la asustada Mamimi. Era desesperante saber que era tan inútil.

- Mamimi – susurró Naota.

Canti había estado recibiendo los ataques del oponente hasta entonces, pero, en ese momento, el monitor se encendió con una luz extraña.

Canti se levantó y, soportando los ataques de alta presión de su enemigo, abrió una sección de su armadura. Al siguiente segundo extendió sus brazos, agarró a Naota, lo introdujo en su cuerpo y luego cerro la tapa.

En un destello, Naota había entrado en el cuerpo de Canti.

- Te lo comiste – dijo aterrada Mamimi al mirar.

En efecto, parecía como si Canti hubiera devorado a Naota.

***

¿Qué pasó?

Naota consideraba la posibilidad de estar muerto, que explicaría por qué estaba en un lugar completamente oscuro.

Pero, al fluir por la oscuridad, se dio cuenta de que todavía conservaba su cuerpo.

Si todavía estoy vivo, entonces ¿dónde estoy?

A causa del trauma que había experimentado sus memorias eran borrosas. Finalmente recordó que Canti se lo había tragado.

El sentido común advertiría que el cuerpo de Naota no podría entrar en el delgado Canti, sin embargo, dado que un robot competo había salido de la cabeza de Naota, el sentido común ya no era efectivo.

Sí, probablemente estoy dentro del cuerpo de Canti. Sin embargo, este no es momento para estar flotando en la oscuridad. Afuera, ¡ese terrorífico robot podría estar atacando a Mamimi! ¿qué puedo hacer?

Naota estiro sus brazos tratando de descubrir su alrededor, pero sus dedos no encontraron nada.

- ¡Heeey!

Cuando gritó, su voz desapareció en la infinita oscuridad. No había forma de saber qué tan lejos llegaba esa penumbra. No escuchó un eco, su grito simplemente se perdió en el espacio.

Desde atrás, algo perforó en su cabeza.

- ¿Hah?

Uno a uno, sus miembros y órganos se congelaron hasta que perdió el control de su cuerpo por completo.

Comenzó a escuchar un sonido siniestro a su alrededor.

GON…GON…GON…GON…GON…GON…GON…GON…GON…

Naota tembló de miedo ante la posibilidad de estar atrapado en medio de engranajes gigantes.

«[K]. ATOMSK reacciona. 20:01»

Luego de devorar a Naota, Canti volteo y mandó una patada voladora al robot de un brazo. El diablo, que había estado peleando con Haruko, colapso.

Canti, como si se tratara de un robot completamente distinto, comenzó a emanar una presencia poderosa. De hecho, su apariencia estaba cambiando.

Mamimi y Haruko miraron la transformación.

Después de manifestar diversas señales de luces incomprensibles por su monitor, su cuerpo entero comenzó a cambiar de color varias veces. De azul a plata, de verde a purpura, mudaba de color con un efecto perturbador hasta que, finalmente, se quedó de un color carmesí brillante.

El cuerpo de Canti hizo un ruido brutal. Además de sus cambios exteriores, algo le pasaba por dentro.

Haruko, que había visto lo que le pasaba a Canti, miró el brazalete en su brazo izquierdo. La cadena, que reaccionó como un imán, apuntaba hacia Canti.

Haruko sonrió. Aparentemente, ese era un desarrollo esplendido.

- ¡Idiota! – gritó Mamimi, que corrió hasta Canti y le golpeaba la espalda con los puños - ¡tú no eres un dios! ¿por qué te comiste a Takkun? ¡robot estúpido! ¡devuélveme a Takkun!

Ella rogó con todas sus fuerzas. Ella estaba llorando. Era la primera vez, desde la noche que conoció a Naota, que dejaba que alguien además de Tasuku la viera llorar. De repente, Mamimi dejó de golpear a Canti y lo miró sorprendida.

El robot, ahora de color carmesí, cariñosamente le acarició la cabeza. Delicabamente, como si le estuviera pidiendo disculpas, y dijo – eres una buena chica ¿verdad?

Mamimi se sorprendió por la inesperada simpatía de Canti. Ese momento le recordó a algo que ella siempre quiso pero que nunca pudo conseguir.

De pronto, el brazo de Canti la apartó indicándole que se alejara.

El robot de un brazo se levantó preparando su ataque final. Sus sensores se posaron sobre Canti. ¿Qué tipo de ataque planeaba esta vez? Todo su cuerpo rugía mientras se acomodaba.

Canti, sin embargo, era más rápido.

En el instante siguiente al que apartó a Mamimi, todo el robot, no solo su color, se transformó. Aunque había sido un androide segundos antes, ahora Canti se había convertido en un cañón carmesí. Su cuerpo parecía un arma científica extraña; esta era el modo “pistola” de Canti.

Un láser rojo apuntaba al robot de un brazo. Un disparo salió de la boca del cañón. Con un ruido tremendo, disparó una bala de cañón.

Haruko y Mamimi sintieron cómo la honda expansiva recorría todo su cuerpo; sintieron la explosión en lo profundo de sus estómagos.

La bala de cañón dirigida al robot de un brazo perforó su armadura. Luego de pasar a través del cuerpo del robot, la bala cambió de dirección, voló hacia el cielo y volvió a Canti en modo “pistola”.

Sin dejar que la oportunidad se le escapara de las manos, Haruko ondeó su arma de interferencia espaciotemporal hacia el robot, que ahora tenía un hueco. No se podía permitir ser descuidada, las partes de este robot podían actuar de forma autónoma, algo que el brazo mutilado de la vez anterior había demostrado.

Esta vez, el robot indefenso recibió un golpe de la guitarra brillante. Voló hacia atrás y se estrelló al lado del edificio de madera. Contra todas las expectativas, la guitarra de Haruko era un arma increíble. El cuerpo del robot brilló con una luz blanca antes de explotar. Un pilar de fuego empezó a consumir los restos de la escuela.

Canti volvió a su forma original y protegió a Mamimi de la explosión. Su cuerpo volvió a su color azul oscuro original. Desde su vientre se oyó un sonido.

Expulsó el cuerpo de Naota por su trasero.

- Ouch.

Aunque parecía casi inconsciente al salir, casi inmediatamente volvió en sí. Por alguna razón, su cara tenía muchos rasguños. Mirando con detenimiento, todo su cuerpo estaba cubierto de raspones.

Al ver a Naota, Mamimi se cubrió la nariz diciendo – Takkun, estas pegajoso y maloliente.

El cuerpo magullado de Naota estaba cubierto por un aceite pegajoso. Tenía un olor ácido.

Mirando alrededor, Naota entendió la situación - ¿vencieron al robot?

El edificio de madera escolar estaba ardiendo ferozmente. Las llamas eran mas potentes que las del otro lado del río.

- También destruyeron los escombros – murmuró.

Las ruinas que dejó Mamimi años atrás, que habían permanecido intactas hasta la fecha, se estaba quemando hasta desaparecer.

De repente, los oídos de Naota se sobresaltaron. Escuchaba sirenas. Carros de bomberos y policías se acercaban.

- ¡Ey! Ustedes dos, ¿qué están haciendo? Es hora de correr – Haruko estaba en su Vespa lista para huir.

Canti, de pie cerca de ella, se elevó sin hacer ruido y desapareció en la oscuridad. Aparentemente, era un robot perspicaz de vez en cuando.

Naota y Mamimi, iluminados por el fuego de la escuela, se miraron entre sí. Llenos de cortes y lágrimas, miraron al otro a la cara, ambos completamente inexpresivos.

Las patrullas se acercaban.

- Vamos – dijo Naota tomando la fría mano de Mamimi y corrió a la Vespa.

Mamimi está aquí.

Se montaron en el scooter de Haruko. Naota se sentó al frente; Mamimi atrás, se aferró a Haruko. Tres personas en un scooter, eso era suficiente para que la policía los detuviera, pero no había forma de que permitieran que detuvieran a Mamimi. A medida que la Vespa avanzaba, el viento nocturno le hacia picar las heridas a Naota.

A pesar de los eventos nocturnos, su relación con Mamimi no cambió. Ella todavía amaba a Tasuku y Naota seguía siendo alguien distinto a su hermano. Algo que ya sabía.

Aunque sabía que solo era un substituto, pensó quiero estar junto a Mamimi todo el tiempo posible.

- ¡Deténgase! – ordenó la policía.

¡Maldición! ¿los iban a detener? Siempre que Mamimi y Naota trataban de avanzar, algo se metía en su camino.

- Descerebrado, mejor te agarras fuerte.

Disfrutando la situación, Haruko sonrió y acelero al máximo.

La Vespa atravesó el pueblo a velocidad-luz.

1 comentario


Marthí
Marthí
12 feb 2024

Gracias por la traducción.

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Gracias por consultar el sitio

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